7 hábitos para dejar de lado y alcanzar el éxito profesional

Hábitos para dejar de lado al estudiar

A menudo, el éxito profesional de una persona se ve obstaculizado por factores que ni siquiera pueden imaginar. Incluso con una buena formación y diversas cualidades, mantener malos hábitos es capaz de acabar con tus prospectos.

Por lo tanto, la productividad y la eficiencia se ven comprometidas, lo que dificulta que su carrera alcance niveles más altos.

¿Alguna vez te has parado a pensarlo? ¿Estás cometiendo ese error también? ¡Echa un vistazo a las siguientes costumbres que debes dejar de lado si quieres crecer profesionalmente!

1. Procrastinación

El acto de procrastinar es vivir dejando las tareas para más tarde, posponiendo tanto como sea posible lo que hay que hacer, lo que se conoce como «empujar con el vientre». Quizás por la falta de seguridad a la hora de tomar decisiones o simplemente por pereza, muchas personas viven constantemente de esta manera.

Imagina que tienes que enviar una propuesta importante a un cliente, pero aún no estás 100% seguro de finalizarla. Cuando llegas al trabajo, revisas tu calendario, lees todos los mensajes, sales a una reunión, hablas con un colega en el pasillo, vuelves a tu escritorio, navegas por Internet y, para cuando lo veas, es hora de irte.

¿Cuánto tiempo puso en la propuesta? Al día siguiente la tendencia es que todo este ciclo se repita y, aunque sepas que necesitas hacer esa tarea, el tiempo pasa.

La procrastinación dificulta el rendimiento y compromete la entrega de resultados. Por ello, lo ideal es tener un cronograma de tareas y trabajar para cumplirlas todos los días. Dejar de resolver todo al azar puede convertirse en un gran peligro, especialmente si tienes tendencia a ser procrastinador.

2. Inseguridad

Sus dificultades internas pueden ser otra razón que dificulta el éxito de su carrera. Todos llevan consigo problemas, solo que necesitan ser trabajados para que la sensación de inseguridad no siempre esté presente.

Por supuesto, en varias ocasiones nos sentimos inseguros, como hablar en público, en una presentación al jefe de la empresa, al asistir a una reunión en otro idioma, en resumen, cada persona pasa por diferentes adversidades y esto es común.

Lo que no puede suceder es permitir que la inseguridad se apodere y dé cabida a un proceso de autosabotaje. El miedo a cometer errores, a ser criticado y a arriesgarse son a menudo desencadenantes de tal situación.

Por lo tanto, debe analizar su comportamiento con frecuencia para tratar de evitar que esto suceda. Y si no eres capaz de lidiar con tu inseguridad, vale la pena buscar la ayuda de un profesional para no comprometer tu propia trayectoria.

3. Falta de planificación y organización

Muchas cosas que hacer y ni siquiera sabes por dónde empezar. Decide empezar por una actividad, pasa a otra, a la siguiente y acaba no terminando bien ninguna de ellas.

De hecho, la ausencia de planificación puede dejar a cualquiera bastante perdido y, en consecuencia, improductivo. Por otro lado, cuando creas una lista de tareas pendientes y organizas tu tiempo para cumplirlas, es mucho más fácil manejar todo.

Por lo tanto, además de planificar su rutina y mantener un horario siempre actualizado, considere revisar todas sus citas y definir cuáles son sus prioridades. Dado que nuestro tiempo es limitado, la mejor manera de aumentar su productividad es administrarla de manera efectiva.

4. Centralización

Otro obstáculo para el éxito profesional es la dificultad de las tareas de delegación. Centralizar a las personas sufre mucho de ello porque piensan que necesitan ocuparse de todo.

El problema es que, en la práctica, esta preocupación excesiva se vuelve un poco inviable. Nadie tiene todo el tiempo del mundo y saber cómo distribuir las actividades no significa que estés siendo menos responsable. De hecho, debido a esto es que existen los equipos de trabajo, para que cada miembro pueda ofrecer su aportación.

Con el tiempo, te darás cuenta de que es querer dominarlo todo. Perder noches de sueño, llegar todos los días después, abandonar la vida social, no cuidar la salud, entre otras renuncias solo para tratar de ser autosufientes. Practica el desapego y aprende a transferir responsabilidades, ¡o corres el riesgo de nunca ser un líder!

5. Pesimismo

La realidad no siempre es maravillosa, y demasiado optimismo puede convertirte en una persona alienada. Por el contrario, ser muy pesimista también es capaz de evitar que salgas del lugar.

En este caso, la ponderación es el secreto de una postura equilibrada y realista. En algunos momentos, es importante entusiasmarse con las oportunidades y creer que funcionarán. En otros, es esencial poner los pies en el suelo y darse cuenta de que van mal.

La negatividad es un obstáculo importante para aquellos que quieren crecer. Frente a esto, cualquiera que tenga una predisposición a ver el mundo de una manera pesimista debería buscar formas de reestructurar su mentalidad. ¡Mirar el lado positivo puede llevarte mucho más lejos!

6. Resistencia

Una de las habilidades conductuales más valoradas en los últimos tiempos ha sido la flexibilidad. Después de todo, el mundo está en constante evolución e ignorar estas transformaciones es como desafinar su mercado.

La persona muy resistente es la que se opone a adoptar el cambio, prefiere no arriesgar demasiado y apenas acepta ideas que no sean las suyas. A veces eso es solo un rasgo de su personalidad: el mayor problema es cuando se convierte en una barrera para el negocio en el que opera y su propio crecimiento.

Una forma de mejorar este punto es invirtiendo en una actualización constante. Cursos, conferencias, libros, talleres y todo tipo de contenidos son bienvenidos para dejar al profesional más cualificado y atento a las necesidades actuales.

7. Falta de atención

La falta de atención o concentración es otro hábito negativo en la vida de las personas. Lo cierto es que, sobre todo después del avance de internet y los medios de comunicación, estamos expuestos a tanta información que la abstracción es casi una consecuencia natural.

El objetivo tiene que ser combatir este efecto, ejercitando disciplina y concentración diariamente para ser más productivos. Es esa vieja historia: meterse con las redes sociales o hacer cualquier otra cosa durante las horas de trabajo ciertamente no va a dar buenos resultados, incluso si eres un gran profesional.

Aquellos que hacen varias cosas al mismo tiempo están sujetos a cometer errores por falta de atención. Intente conducir hablando con su teléfono o respondiendo a un correo electrónico mientras chatea con otra persona. En un momento u otro puedes terminar confundiéndote, sin mencionar que un detalle es capaz de generar una enorme pérdida.

Por último, identificar estas actitudes en tu día a día es fundamental para abandonar los malos hábitos y abrir las puertas al éxito profesional. Permanecer en tu zona de confort probablemente no te hará destacar y crecer en tu carrera, ¡así que mantente más atento!

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